Muestras de dolor, admiración y respeto ante la muerte de Caloi

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CAPITAL FEDERAL-“Todo lo que pensaba y hacía, antes lo dibujaba”, dijo Atilio Bleta, periodista con vasta experiencia y uno de los más grandes amigos del “Negro” Caloi, como lo llamaban todos a Carlos Loiseau.
El talentoso dibujante de “Clarín” y de medio centenar de medios en todo el mundo dejó de existir a los 63 años.
Su gran personaje, “Clemente”, nació por casualidad en 1973, en pleno apogeo de la Juventud Peronista. Antes, la tira era Clemente y Bartolo, maquinista en la ficción que lentamente fue dejando su lugar al muñequito sin brazos.
Caloi formó una gran familia -tuvo dos matrimonios- donde el arte “con María (Ramírez), mi esposa, se instaló una usina”, dijo. Aludía al talento.
Su hermano menor, Claudio Loiseau, siempre evocaba la infancia de ambos en un barrio de Adrogué -aunque “Caloi” tenía raíz salteña- donde a los 6 años ya Carlos Loiseau era un llamativo dibujante.
Los cuatro hijos del “Negro” (Juan, Matías, Aldana y Paula) son herederos de la cultura popular. Músicos y artistas por partida doble. La noticia la dio su gran amigo y talentoso referente de la música nacional, Marcelo Simón por Radio Nacional.
El velatorio del dibujante y humorista Carlos Loiseau, más conocido como Caloi, se está llevando a cabo en el Salón de Los Pasos Pérdidos de la Cámara de Diputados.
Los cinco hijos del historietista no querían hacer un velorio público, pero cambiaron de idea debido a que recibieron muchas demostraciones de afecto y miles de llamados de amigos, colegas y personas cercanas.
De esta manera, la familia aceptó el ofreciemiento de las autoridades de la Cámara de Diputados para realizarlo en el Congreso de La Nación. Los preparativos de la despedida de sus restos comenzaron ayer 18:30.
Al principio, el Salón se abrió para el círculo íntimo de Caloi y desde las 22:30 comenzó a ingresar el público en general.
Caloi muy amigo de otro “Negro” genial, Roberto Fontanarrosa, fallecido muy tempranamente. El tercer “Negro” de la tira (tipos irrepetibles) es Alejandro Dolina. Los tres de la misma generación de talentos y ganadores donde el atributo principal es la vida costumbrista, el tipo de barrio, ganando y perdiendo con minas, y los amigos.
Era peronista y tuvo militancia en los años conmovidos por la vuelta del general Juan Perón, 17 de noviembre del` 72. Perón llevaba 18 años exiliado y “Caloi” vivió con miles de jóvenes el acontecimiento.
A los 19 años de edad publicaba sus primeros dibujos en la revista Tía Vicenta bajo la orientación del ponderado “Landrú” (Juan Carlos Colombres)
Curiosamente, hincha de River, “Caloi” instaló a “su Clemente” simpatizante de Boca y la gran polémica, dos mujeres alrededor del personaje: “Mimí” y la “Mulatona”.
Admirador de Macedonio Fernández, Leopoldo Marechal y el español Machado, se fue de madrugada. Murió a las 3 en el Instituto del Diagnóstico, Capital Federal.
Distintas voces expresaron su dolor por la muerte de Carlos Loiseau, conocido como Caloi, ocurrida en el Instituto del Dialgnóstico, luego de un cáncer que arrastraba desde largo tiempo atrás, aunque su enfermedad no le impidió seguir trabajando hasta el final, con ese humor sagaz y porteño, característico de sus tiras.
“A través de Clemente, había establecido una complicidad con el público, con el argentino reo, con el tipo de barrio”, señaló el dibujante Carlos Nine, amigo y colega de Caloi, con quien participó de “Anima Buenos Aires”, film recientemente estrenado que visita la ciudad desde distintas miradas.
Para Nine, “Caloi se salió del estereotipo del humorista habitual, hacía una sátira que remarcaba las características culturales nuestras. Supo leer una idiosincracia y devolverla como un espejo a quien lo leía en el diario. Yo en Clemente me reconocía como argentino”, aseveró.
Nine contó que días atrás le hicieron un reportaje junto a María Verónica Ramírez, compañera de Caloi y productora de la película “Anima Buenos Aires”. “La entrevista se hizo en el Instituto del Diagnóstico, donde Caloi estaba internado, en un patio interno muy lindo, con una fuente. Yo estaba con María, entonces él se asomó desde la ventana de su habitación, nos saludó y esa fue la última vez que lo vi”, evocó.
El humorista Rudy, guionista de Tato Bores, destacó que los mayores aportes de Caloi son “la incorporación de un tono porteño y reo al humorismo gráfico y su enorme tarea de divulgación en el ciclo televisivo `Caloi en su tinta`”.
“Tengo un recuerdo muy fuerte de sus trabajos en la década del 70 para la revista Satiricón. Creo que retrató un mundo distinto, que a los futuros humoristas, como yo, nos mostró todas las maneras ingeniosas en que se podía mostrar la realidad”, evocó Rudy.
Rody recordó que “Caloi le aportó al humorismo gráfico una mirada muy porteña y rea. Desde su espacio, podía generar cosas muy piolas como el `espejito retrovisor` que tenía Clemente cuando iba al psicoanalista, esa cosa de niño que jugaba con la idea de `no te puedo mirar pero te miro igual”.
Fue en la década del 70, consideró, donde se concentran los mayores aportes: “Son los trabajos de esa etapa los que más me impresionan, los que más contribuyen a la instalación de rasgos bien porteños en el género” y opinó que con su programa de televisión “hizo una contribución indispensable a la popularidad del humorismo gráfico”.
“Era un tipo entrañable”, dijo su amigo el historietista Horacio Altuna, autor de El Loco Chávez, sobre el fallecimiento del padre de Clemente.
El dibujante, que vive en España, afirmó que “la obra de Caloi forma parte de la cultura popular y quedará en la memoria .El Negro era un compañero y un amigo de más de 30 años, es una desaparición terrible”.
También, el dibujante Max Aguirre dijo que Caloi “fue un historietista fundamental e inevitable, no sólo de Argentina sino del siglo XX”.
Para el secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, “en su tarea diaria de dibujante e historietista del país, Caloi supo interpretar con agudeza y picardía el sentir popular y la identidad de los argentinos”.
Censurado durante la dictadura, “Caloi encontraba siempre la forma de aguzar el ingenio para esquivarle el bulto a los censores de turno, llegando a la sensibilidad popular y robándonos siempre una sonrisa”, expresó el funcionario.
“En lo personal -dijo Coscia- despido también a un compañero, de los más talentosos y generosos. Una gran pérdida para sus lectores y para todos los que lo admirábamos”, agregó.
A su vez, el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, manifestó su dolor por la muerte de “uno de los más talentosos representantes del humor gráfico argentino”.
Lombardi calificó a Caloi como “un dibujante sensible que prestigia la cultura argentina y que como todo artista no se irá del todo, porque nos deja su obra.”
“Fue un creador más en la larga cadena para embellecer nuestro arte popular con inteligencia y trabajo”, dijo hoy a Télam el ilustrador Miguel Rep.
“El humor del Negro ha sido rebelde, melancólico, porteño, futbolero, hedonista y atorrante”, repasó Rep en un intento por definir en una frase al creador de Clemente, esa tira diaria que por casi cuatro décadas publicó en la contratapa del diario Clarín.
Y al referirse al ciclo “Caloi en su tinta” resumió: “Inmenso, inmenso. Muchos de los creadores de animación que vendrán se generaron viendo al Negro presentando esas maravillas de la animación mundial”.
Caloi fue también despedido por miles de personas que a través de las redes sociales Twitter y Facebook que expresaron su dolor y su agradecimiento al creador de Clemente.
Entre los “trending topics” (temas del día), “Caloi” figura primero en la lista, mientras que las palabras “Clemente”, “Carlos Loiseau” y “Camerún” están como temas sobresalientes, mientras que la frase “#FuerzaTute” cobró espacio entre los seguidores de su hijo, el también humorista gráfico, Tute.
Nik, creador de Gaturro, escribió en su cuenta: “Las personas nos vamos, la obra es inmortal. Hasta siempre Caloi”. Liniers, más lacónico, manifestó: “Chau, Caloi. Chau, Clemente. Gracias” y su colega chileno, Alberto Montt, expresó “Adiós maestro Caloi. Gracias por abrir caminos”.
Desde los espacios políticos también despidieron al dibujante el sindicalista Julio Piumato, quien escribió “Clemente seguirá vivo! abrazo compañero lo vamos a extrañar!” y el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, puso “Muy triste por la muerte de Caloi, riverplatense de alma y creador del escudo que conquistó el mundo”.
Desde el ámbito periodístico, Marcela Coronel escribió: “La muerte de Caloi, parte de nuestra cultura, un modelo para aprender. Eterno Clemente” y el ex notero de CQC, Clemente Cancela, apuntó: “La melancolía del humor de Caloi siempre me pareció hermosa. Qué pena”.
En Facebook se compartieron rápidamente miles de dibujos de Caloi con leyendas personales de dolor, consuelos y adioses, pero sin duda el más visto fue un primer plano del ojo de Clemente con una lágrima.
Algunas personas, seguidores anónimos de Calor, escribieron frases como “Burum bum bum, burum bum bum… llora el hincha de Camerún”; “Maestro, lo vamos a extrañar de este lado del mundo” o “Buen viaje Caloi… Seguiremos nadando en tu tinta” y otros reclamaron contundentes: “todos los canales deberían poner hoy, en cadena, `Caloi en su tinta`”.

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